• TRENCACIMS PAULS
  • 50KM 4100 D+

El pasado 1 de abril de 2017 nuestro compañero Alejandro L. participó en la ultramaratón de Trencacims Paüls. Ésta es su crónica…


Son las 4 de la mañana, suena el perpetrador apenas he podido dormir. Me levanto de la cama me cambio me pongo las zapatillas y junto a mi familia pongo camino dirección Paüls.
Sobre las 5:30 llegamos. Me dirijo bastante tranquilo a coger mi dorsal, posteriormente me siento en una silla y me aseguro de que tengo todo el material y descanso hasta las 6:15, en esos momentos sólo pienso en la carrera y en mi objetivo, bajar de las 10 horas. Mas tarde nos llaman a que pasemos control de material y salir a la linea de salida. Fuera hace mucho viento y frío.

Entro dentro del corralito de salida, avanzo hacia delante y me pongo en primera linea, giro la cabeza y veo que tengo a mi lado a Paul Capell. De repente todas las luces se apagan y se enciende un camino de antorchas, una voz de unos niños y una música. En esos momentos se me pone la piel de gallina y me empiezan a entrar los nervios. Seguidamente se enchufa una traca seguida de fuegos artificiales y una música mas animada, la gente de mi lado no para de saltar, yo apenas puedo moverme, no me creo donde estoy.

 

Sin darme cuenta todo el mundo empieza a correr, ha llegado la hora. Enchufo mi reloj y salgo. La gente me empieza adelantar pero soy muy consciente de que tengo que hacer mi carrera, subimos velozmente las empinadas calles de Paüls hasta que salimos al monte y cogemos la senda y el camino empieza a ser mas cómodo y a llanear así que ponemos nuestro ritmo de crucero.

La carrera no nos da tregua y empezamos la primera subida. El viento cada vez es más fuerte y la gente no deja de adelantarme por todos los lados, pero sigo pensando “Alejandro la carrera es muy larga concéntrate y haz tu carrera”. Vamos acumulando km y empieza a amanecer sobre el mediterráneo, las vistas son impresionantes. Llegamos al primer avituallamiento y miro y veo una trepada de unos 100 metros y una larga cola de gente, una vez arriba tenemos una cresta que correr y el viento es muy intenso, en esos momentos por mi cabeza vienen malos pensamientos “hace mucho viento (en alguna ocasión casi me tira, el terreno está mojado y muy difícil, retirarse será lo mejor”, pero pienso en la salida, en esos momentos que se me puso la piel de gallina, aprieto fuerte los bastones y sigo.

Al cabo de 2km paso por otro control y les comento que es peligroso que hace mucho viento pero ellos sólo se ríen parece que sigo sin ganas de correr. El terreno no te deja correr. Hay mucho barro y resbala. Llego a otro avituallamiento en el que como bastante, el viento sigue siendo muy intenso y las sensaciones siguen siendo malas, parece que no era mi día. Salimos del avituallamiento y ahora viene una bajada cómoda, seguida de una serie de repechos durante unos cuantos km hasta llegar al próximo avituallamiento. Voy muy lento pero es imposible hacer mas, me he equivocado con las zapatillas, no tengo nada de agarre ni de confianza. Así que mi objetivo de bajar de 10 horas va desapareciendo…

Llega un momento clave de la carrera “La Punta del Aigua” El pico más alto de la zona, lo veo desde abajo y se ve muy alto y piensas “¿tengo que subir ahí?” Se aprecia toda la subida una cresta hasta la cima y una fila de gente que se ven como hormigas, en esa subida me empiezo a notar fuerte, ya era hora…. Arriba en la cima el viento vuelve a ser bastante fuerte, hay que ir con mucho cuidado ya que es fácil que el viento te tire. Ahora empieza una larga bajada, antes de empezar nos avisan bajada técnica pienso “Esta bajada ya la conozco, los primeros metros son complicados y luego ya podré correr”. Y así es, los primeros metros hay que ir con mucho cuidado. A las dificultades de la bajada se añaden la poca confianza que tengo hoy y las zapatillas… Pasado ese tramo empiezo a bajar rápido y de vez en cuando voy hablando con otros corredores, finalmente llegamos a una pista bastante cómoda que nos acompañará unos dos kilómetros. En esa pista empiezo a correr muy cómodo y fluido. Llega otro repecho de unos 200 metros antes de llegar a mitad de carrera. En ese repecho voy adelantando a gente, empiezo a tener alguna molestia a nivel de calambres en los músculos, así que empiezo a beber bastante. Casi arriba adelanto a una chaval de unos 30 años y me dice “Ten cuidado, la carrera es muy larga y viene lo mas duro” Y pienso ” Que me dirá este espabilado…”

En esos momentos me veo fuerte y bajo hasta San Roc donde me espera mi familia. Llego y veo a mi familia me acerco a mi padre y le comento “esto es muy duro llevo 24 km y 2600 de desnivel positivo” y asiente con la cabeza. Llevo 5 horas y me queda la mitad. Me alimento bastante y salgo otra vez, empiezo a tener problemas en el estomago así que me relajo y me lo tomo con calma. Se me pasan y llego al km 30, la gente sólo hace que hablar de lo que viene ahora mismo. Empieza una dura subida y empiezo a adelantar a gente. La subida es fuerte y larga, llego detrás de una pareja y pienso “Alejandro corremos un rato con ellos van tranquilos y recuperaremos” así que me pongo a su lado y no paramos de subir, me comentan que es la subida mas larga. Posteriormente veo “bajada técnica” y sufrimos bastante pero conseguimos superarla, y seguimos bajando hasta llegar a un avituallamiento. En esos momentos me siento bastante fuerte queda poco para meta, como 15 km. Viene otra subida bastante exigente, y luego un conjunto de bajadas y subidas que me llevan a la desesperación “esto es un timo no se acaba nunca, mi altímetro no baja..” Hasta que al final llega una larga bajada hasta el “Mas de castillo” Donde me espera mi familia.

Sólo quedan 12 km para meta y me comentan que queda un repecho de 100 metros y una subida larga. Salgo muy motivado adelantando a gente. Supero el primer repecho corto, desciendo y empiezo la última subida fuerte y digo “voy a darlo, todo me veo fuerte vamos¡¡¡” Marco un ritmo de subida alto, adelanto con facilidad y me encuentro apoyado en un árbol aquél compañero que me había comentado que tuviera cuidado…

Al fin llego arriba y ya sólo me quedan 6 km hasta meta todo hacia abajo. En esa bajada empiezo a bajar muy fuerte, la verdad que da gusto poder acabar así. Al final veo Paüls al fondo y sigo aumentando el ritmo, entro en las calles del pueblo y ya no corro, voy a todo lo que me dan las piernas, doblo la esquina y veo la línea de meta al fondo y ya lo doy todo… Y por fin paso el arco de meta.

Tengo la Trencacims en mi bolsillo, miro el reloj y marca 50km y 4700 metros de desnivel positivo. No me lo creo, he conseguido acabar.

Todo por un sueño. Aneto Posets

Alejandro L.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here